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lunes, 29 de enero de 2024

Caso Colosio: Hubo un segundo tirador y García Luna lo encubrió, dice la FGR

La Fiscalía General de la República presentó evidencia de un segundo tirador en el homicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta, ex candidato presidencial del PRI. 

Sin embargo, en un comunicado, la FGR denunció que "hace 20 días el Juez Quinto de Distrito de Procesos Penales Federales Jesús Alberto Chávez Hernández, actuó con evidente parcialidad, quebrantando los principios obligatorios de valoración y análisis del gran acervo de pruebas presentada por la FGR, que implican a Jorge Antonio “S”, agente del CISEN asignado a cubrir al candidato presidencial, y quien fue liberado en aquellos momentos, en un evidente encubrimiento delictivo en el que estuvo vinculado directamente  Genaro “G” (García Luna), quien era Subdirector Operativo en el propio CISEN y fue quien lo rescató en Tijuana".

Las pruebas presentadas por la FGR en contra de Jorge Antonio Sánchez Ortega, demuestran su presencia en el lugar del homicidio, en el mismo momento del crimen, cuando hubo una diferencia de segundos entre ambos disparos, dice la Fiscalía.  

Todas las pruebas aportadas por la FGR, -agrega- y en especial las de análisis de sangre, demuestran que en la ropa de dicho acusado se encontró el tipo de sangre de Colosio. 

Detalla que las pruebas de rodizonato señalan que el acusado, en ese lapso, disparó un arma, y ninguna de las pruebas de descargo lo han podido favorecer.

Un gran número de testimoniales señalan al acusado en el lugar de los hechos, al momento de los disparos, del cual huyó; y niegan que él haya ayudado a transportar a la víctima.

Un buen número de testimoniales también ratifican su detención cuando traía la ropa manchada con sangre de la víctima; mientras que también se encuentra debidamente probado que el CISEN de la Secretaría de Gobernación mandó al acusado para que estuviera en el lugar de los hechos, para después encubrirlo y sacarlo de Tijuana de manera urgente y subrepticia, subraya la FGR.

El video que testimonió el primer disparo, y al cual el juez le pretende dar valor frente a todo el acervo de pruebas aportadas, estaba ubicado hacia el primer tirador y no dirigido hacia el segundo, que se hallaba en un ángulo totalmente distinto, razón por la cual no podía observarse. Y no existe ningún video dirigido hacia el área donde estaba dicho segundo tirador, motivo por el cual esa prueba no puede favorecer, en modo alguno, al responsable de ese segundo disparo.

La testigo a la que se refiere el periódico Reforma que este lunes expone el caso, señalándola como “la única prueba”; ella nunca estuvo en el lugar de los hechos; y no atestiguó nada de lo ocurrido; mientras que en dicho diario sí se ocultan todas las pruebas incriminatorias que constan en el expediente judicial en el que se basa esa nota periodística, aclara la dependencia.

Reforma cita el testimonio de Leticia Ortiz, compañera de trabajo de Aburto en la fábrica de plásticos Camero Magnéticos, en la Mesa de Otay. 

En este caso, "el juez llegó hasta el extremo de emitir consideraciones de orden personal en contra del Ejecutivo Federal, lo cual es absolutamente inadmisible en un proceso de esta importancia, demostrando así que los delitos de carácter político, al igual que los de grandes despojos patrimoniales vinculados con gobiernos anteriores, se obstaculizan judicialmente para impedir que la justicia los alcance", advierte la Fiscalía.
Jorge Antonio Sánchez Ortega, agente del CISEN, señalado por la FGR como el segundo tirador, del caso Colosio. 


La FGR anunció que irá al procedimiento de apelación, como lo ha hecho en todos los casos en que ha sido necesario, ya que esta institución confía en que el Poder Judicial Federal actuará con estricto apego a derecho, en consideración de la trascendencia de un delito de tan alta gravedad, como el que se cometió en contra de la vida del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio.

martes, 19 de octubre de 2021

Iván Reyes Arzate, colaborador de García Luna, se declara culpable de narcotráfico en EU

Iván Reyes Arzate, excomandante de la Policía Federal y uno de los hombres cercanos de Genaro García Luna, el secretario de Seguridad de Felipe Calderón, se declaró culpable en Estados Unidos de conspirar para traficar de cocaína de México hacia ese país. 

Ante el juez Brian Cogan en la corte federal de Brooklyn, Nueva York, leyó una carta en español en la que reconoció que “alrededor de septiembre y noviembre del 2016 siendo servidor público en México y a cambio de un pago, estuve de acuerdo en darle a una organización criminal datos que facilitaran la distribución de cocaína”.

“Sabía que era un delito lo que hacía y entiendo que la cocaína es nociva”, reconoció. 

El Departamento de Justicia estadounidense comunicó que el ex mando policiaco “recibió un soborno a cambio de aceptar ayudar al cártel de la droga”, denominado 'El Seguimiento 39' -asociado al Cártel de Sinaloa- para transportar cocaína desde México a Estados Unidos.

“Al aceptar miles de dólares en sobornos a cambio de información sobre la investigación policial del cartel "El Seguimiento 39", Arzate forjó una alianza deplorable con los narcotraficantes y traicionó no solo al pueblo de México que juró proteger, sino también a su ley”, señaló.

“Reyes-Arzate se hizo la vista gorda con los narcotraficantes, permitiendo que las empresas criminales operaran con impunidad, mientras se desempeñaba como Comandante en la Policía Federal Mexicana. La DEA y nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley trabajaron incansablemente… para llevarlo ante la justicia ”, declaró un agente especial de la DEA.

“Arzate le dio la espalda al pueblo de México a quien juró proteger, al juramento que hizo de defender la ley y el orden, y a sus hermanos y hermanas encargados de hacer cumplir la ley en todo el mundo, que confiaron unos en otros para combatir el flagelo del tráfico de estupefacientes llevado a cabo por los cárteles de la droga despiadados ”, declaró un agente de HSI, la rama investigativa principal del Departamento de Seguridad Nacional. 

“En el momento en que Arzate comandaba una unidad especial de la Policía Federal Mexicana y trabajaba en estrecha colaboración con funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de los Estados Unidos, también se estaba reuniendo con el liderazgo de varios cárteles con sede en México. Eligió servir egoístamente a sus propios intereses aceptando cientos de miles de dólares en sobornos de los cárteles a cambio de información sensible sobre las investigaciones de Estados Unidos”, expuso.

“Esta declaración de culpabilidad debe demostrar que quienes eligen abusar de su posición de confianza y ponen a otros en peligro para obtener ganancias financieras, serán llevados ante la justicia”, dijo un miembro de la Policía del estado de Nueva York.

El Departamento recordó que, en noviembre de 2016, mientras participaba en una investigación conjunta de El Seguimiento 39 con las autoridades policiales estadounidenses, Reyes Arzate se reunió con los líderes de la misma organización criminal, a la que compartió información sobre la investigación policial estadounidense y aceptó un soborno de 290, 000 dólares a cambio de para ayudar al cartel.

Reyes Arzate enfrentaría una sentencia mínima obligatoria de cinco años de prisión, con una sentencia máxima de 40 años de prisión, que no llegaría a tantos años debido a su colaboración con las autoridades estadounidenses.

El pasado 12 de agosto, la periodista Anabel Hernández dio a conocer en Aristegui Noticias que la defensa de Reyes Arzate y la fiscalía estadounidense llegaron a un acuerdo de culpabilidad el día 10 de agosto.

El excomandante es un personaje clave en los juicios contra Genaro García Luna y Luis Cárdenas Palomino, por presuntas ligas con el Cártel de Sinaloa.

La periodista dijo que Reyes Arzate había sido identificado por Sergio Villarreal, alias ‘El Grande’, uno de los principales operadores de Arturo Beltrán Leyva, como una de las personas que se reunían con el narcotráfico.

Se prevé que con el acuerdo de colaboración con la Fiscalía, aporte mayores elementos en el juicio que se sigue contra García Luna, quien deberá comparecer ante el juez el próximo 27 de octubre.

En específico, sobre los presuntos sobornos que los hermanos Beltrán Leyva entregaron al ex titular de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, Genaro García Luna, para llevar cocaína a Estados Unidos.

Entre 2008 y 2016, Reyes Arzate encabezó la Unidad de Investigación Sensible (SIU) de la Policía Federal. Durante dicho período actuó como vía de contacto principal de su Unidad con las agencias de seguridad estadounidenses, y compartía información de manera regular con agentes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), que operaban en territorio mexicano.

Criptograma Mx

domingo, 3 de mayo de 2020

Dice Calderón que no hubiera permitido que un narco funcionario trabajara en su gobierno

El expresidente Felipe Calderón negó que su gobierno tuviera conocimiento de los nexos del entonces titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Genaro García Luna, con grupos de la delincuencia organizada.
Lo anterior, luego de que el semanario Proceso publicó una entrevista con Roberta Jacobson, exembajadora de Estados Unidos en México, quien aseguró que si bien el Departamento de Estado obtenía información sobre García Luna a través de funcionarios estadounidenses, esta también era recibida por parte del gobierno mexicano.
“El gobierno mexicano sabía tanto como nosotros, si no es que más, y nunca tomó acciones en su momento, y por ello encuentro un poco ingenuo culpar a Estados Unidos por no tomar medidas”, refirió.
Al respecto, Calderón Hinojosa publicó en redes sociales una carta que envió a Proceso para dar su postura al respecto. En su escrito argumenta que todo lo expuesto en el texto firmado por el periodista J. Jesús Esquivel no es verdad.
“Actúe con determinación contra esas organizaciones criminales y recibí muchas amenazas por perseguirlas y jamás hubiera permitido que ningún funcionario con vínculos de esa naturaleza siguiera en el gobierno”, apuntó el exmandatario federal.
Asimismo, consideró que Jacobson no aporta información nueva, sino que simplemente corrobora lo que anteriormente él mismo ya había dicho “que había rumores o información que nunca fueron confirmados por fuentes imparciales o sostenida por evidencia incontrovertible sobre Genaro García Luna”.
Calderón cuestionó por qué la Iniciativa Mérida, de la que Jacobson era responsable, dotó de importantes dispositivos y tecnología de inteligencia de vanguardia, armamento y equipo, incluyendo helicópteros Sikorsky a la SSP.
“Sería absurdo suponer que, sabiendo dicha información, hubieran dado ese apoyo de cientos de millones de dólares”, agregó.
En una parte de la entrevista Jacobson relata que si bien en Washington eran conscientes del ambiente de corrupción que había en el sexenio de Calderón, ella no tuvo alternativa más que trabajar con cuidado con los funcionarios e integrantes del gobierno federal de ese entonces.
Al respecto, el expresidente manifestó que el grado de cooperación entre su gobierno y el de Estados Unidos alcanzó niveles sin precedentes.
Igualmente, Calderón aseveró que la estrategia de su gobierno no dependía de una sola persona, sino que era una labor de un equipo interinstitucional que estaba conformado por la entonces Procuraduría General de la República (PGR), Secretaría de Gobernación (Segob), Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Marina (Semar) y al entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).
“Si el gobierno de Estados Unidos hubiera tenido información procesable contra cualquier alto funcionario mexicano, esa información debería haberse comunicado a mi gobierno a través de alguno de los robustos canales de comunicación que teníamos. Eso no ocurrió”, apuntó.


COBERTURA

Felipe Calderón sí sabía que García Luna tenía nexos con narcotráfico: Roberta Jacobson

Felipe Calderón sí sabía que García Luna tenía nexos con narcotráfico: Roberta Jacobson

El expresidente Felipe Calderón sí sabía que el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) durante su gobierno, Genaro García Luna, tenía nexos con el narcotráfico, reveló Roberta Jacobson, exembajadora de Estados Unidos en México.
En entrevista con el semanario Proceso, la diplomática detalló que el gobierno de Estados Unidos recopiló rumores e información sobre la relación de García Luna con el Cártel de Sinaloa, cuyo líder era Joaquín, el Chapo, Guzmán Loera, quien hoy cumple la sentencia de cadena perpetua en una prisión de Nueva York.
No obstante, en el texto firmado por el periodista J. Jesús Esquivel, Jacobson negó cualquier omisión de su país para actuar contra el miembro del gabinete de Calderón Hinojosa.
“Culpar a Estados Unidos por datos que poseía y sugerir que el gobierno de México no tenía la misma información sobre la corrupción o problemas de un funcionario, probablemente es tan inocente y peor, francamente, que una duplicidad”, sostuvo.
“La información que obteníamos –en el Departamento de Estado– era por conducto de funcionarios estadounidenses, pero venía de parte de mexicanos, ellos eran los que más información recibían y tenían sobre la corrupción de García Luna”, agregó.
La exembajadora explicó que supo de los manejos de García Luna incluso desde el sexenio de Vicente Fox Quesada, tomando en cuenta que de diciembre de 2002 a junio de 2007 ella fue titular del llamado “Mexican Desk” en el Departamento de Estado de Estados Unidos. Sin embargo, estas nuevas revelaciones se enfocan en los seis años de García Luna al frente de la SSP, cuando ella se hizo cargo de la Iniciativa Mérida y de otros temas en la relación con México y Canadá.
“El gobierno mexicano sabía tanto como nosotros, si no es que más, y nunca tomó acciones en su momento, y por ello encuentro un poco ingenuo culpar a Estados Unidos por no tomar medidas”, refirió.
El 10 de diciembre de 2019, García Luna fue arrestado en la localidad de Grapevine, en Texas y desde entonces se encuentra preso en Estados Unidos.
Entre los cargos en su contra están haber recibido sobornos multimillonarios por parte del Cártel de Sinaloa, haber conspirado para traficar cocaína hacia los Estados Unidos y haber mentido a autoridades norteamericanas en su solicitud de ciudadanía estadounidense.
De ser declarado culpable, enfrentaría una sentencia mínima de 10 años, y máxima de cadena perpetua. Este caso se lleva en la Corte de Brooklyn, la misma donde se realizó el juicio contra el Chapo y en donde el jurado escuchó al exmiembro del Cártel de Sinaloa, Jesús Zambada, alias el Rey Zambada, testificar que entregó personalmente dinero a García Luna. Según su testimonio, entre 2005 y 2006 le pagó tres millones de dólares. Luego, en 2007 le dio otro portafolio con entre tres y cinco millones de dólares.