sábado, 29 de agosto de 2015

El legado arquitectónico del dictador Porfirio Díaz #Fotos


Porfirio Díaz, nacido en Oaxaca, es uno de los mandatarios más polémicos en la historia de México. Llamado dictador y tirano, también es innegable mencionar los aportes de Díaz.

De acuerdo con información del sitio buscabiografias.com, Porfirio Díaz Mori fue presidente de México de 1876 a 1880, y después en un periodo que ha sido denominado de oscuridad para la democracia, que en ese momento era un concepto muy limitado, de 1884 a 1911, hasta que lo derrocó la Revolución Mexicana.


Durante su presidencia, México no tuvo oportunidad de llevar a cabo elecciones democráticas, por lo tanto no pudo elegir a su gobernante, pero es también importante mencionar que la economía del país alcanzó niveles de estabilidad nunca antes vistos, se convirtió en capital extranjero para la explotación de los recursos mineros; también se construyeron vías férreas, y líneas de transporte, además de bellas obras arquitectónicas, tal como lo señala el portal obrasweb.mx

Palacio de Bellas Artes.- Díaz encargó su construcción para celebrar el centenario de la Independencia de México. Creación de Adamo Boari, Federico Mariscal y William H. Birkmire. Inició el 2 de abril de 1904. Su construcción fue interrumpida por el estallido de la Revolución Mexicana, por lo que se terminó en 1934.

Construcción iniciada el 14 de septiembre de 1902 y se mantuvo por 5 años. Fue diseñado por el italiano Adamo Boari y Gonzalo Garita fue el ingeniero a cargo. Con cuatro niveles, pertenece a la arquitectura ecléctica de la época.

El Palacio de Comunicaciones y Obras Públicas, 
hoy alberga el Museo Nacional de Arte. Ubicado en la calle de Tacuba, en el ccentro histórico de la Ciudad de México, es de estilo renacentista. Su construcción inició en 1904 y acabó en 1911. Ocupó los terrenos que tenía el Antiguo Hospital San Andrés.

Teatro Juárez.- De excepcional belleza, este edificio emblemático de la Ciudad de Guanajuato, fue construido entre 1827 y 1903, por el arquitecto Florencio Antillón, terminado por Antonio Rivas Mercado y Alberto Malo. Es una muestra típica del neo clasicismo de las obras de Díaz.

Monumento a la Revolución.- La construcción estaba destinada a albergar la sede del Palacio Legislativo, pero quedó inconcluso por falta de recursos a raíz de la Revolución. Se pensó en su demolición, pero para aprovecharlo, se dedicó a la Revolución Mexicana.

Plaza Manuel Tolsá,- Obra destinada a coronar las obras realizadas durante la dictadura porfirista. Cuando se terminó de construir contaba con jardines y palmeras. A su alrededor se encuentran grandes construcciones como el Palacio de Minería, el Museo Nacional de Arte y el Palacio Postal.

Templo Expiatorio.- Construido por el arquitecto Adamo Boari. La obra está ubicada en Guadalajara, Jalisco. Su construcción inició el 15 de agosto de 1897 y terminó 75 años después. Es una de las obras que se caracteriza por su estilo neogótico.

Columna de la Independencia.- Uno de los más emblemáticos monumentos en México. Inaugurado en 1910 para el centenario de la Independencia. Porfirio Díaz puso la primera piedra el 2 de enero de 1902, colocando dentro un cofre con el acta de independencia.