lunes, 24 de agosto de 2015

Orinoterapia, una alternativa de salud natural


Por Mariana Martínez Gómez 

La orinoterapia (también llamada uroterapia o urinoterapia) es un tratamiento enmarcado dentro de las medicinas alternativas.

Consiste en el uso de la orina humana con fines cosméticos o terapéuticos. Se trata de beber orina o aplicarla sobre la piel para aliviar ciertos padecimientos. Este no es un descubrimiento reciente sino que, de acuerdo a algunas evidencias, se utilizó hace cientos de años en la América precolombina, India, Egipto y en varios lugares del mundo para combatir dolores y enfermedades.

Según sus seguidores, la orinoterapia ayuda en problemas cardiacos, infecciones, quistes, artritis, luxaciones; sirve para disminuir dolores intensos, depresión, cáncer y un sin fin de padecimientos. Además es la medicina más económica que podemos encontrar en el mundo ya que es completamente gratis.

Los especialistas aseguran que la orina no es material inservible, sino un líquido con alto contenido de minerales que, en el momento en que el riñón filtró la sangre, fueron excedentes, y que, además, posee propiedades antígenas, es decir, ayuda a que el sistema de defensas del organismo (inmunológico) cree anticuerpos para combatir enfermedades.

Para practicar esta alternativa de salud es necesario tener ciertas consideraciones: Se tiene q hacer lentamente y por etapas, al principio se debe seguir un régimen alimenticio sano y con poca ingesta de grasa hasta que pueda llevarse a cabo un ayuno de tres días en los que únicamente consumirá su propia orina.

Se dice que otros de sus grandes beneficios (además de curar enfermedades) consiste en mejorar el tránsito intestinal, la circulación, el color de la piel, así como las uñas y cabello crecen más fuertes y saludables.

Otra de las cosas importantes que no podemos dejar de nombrar, son las reacciones que implica este tratamiento, también llamadas “reacciones de cura” como son : diarrea, sueño profundo, insomnio, estreñimiento, alergia, picazón, absceso, brote, fiebre, dolor, inflamación, dolor de muelas, calambres, taquicardia, mareos, secreción vaginal, vómito, dolor en el pulmón.

Cabe destacar que no todos los practicantes presentan las reacciones de cura y estas varían mucho de un individuo para otro, según la enfermedad.

En la gran mayoría, se presentan al comienzo del tratamiento y desaparecen poco tiempo después. En los casos graves pueden ocurrir dos o tres periodos de crisis curativas.